Ricardo Ferro

Perfil

Home / Perfil

Para entender quién es Ricardo Ferro hay que remontarse a sus antepasados. Su abuelo paterno se llamaba Manuel Ferro y era mayor en retiro del Ejército Nacional. De él aprendió que sin disciplina es imposible lograr metas.

Y el abuelo materno, Jesús Lozano, agricultor de oficio, le enseñó el amor por la Patria, que la humildad es una cualidad de oro y que no hay cosa mejor en el mundo que trabajar de sol a sol.

Sus abuelas, Beatriz y Gilma (la “Ñoñita” que todos quieren en casa), le inculcaron algo que se dice en dos segundos pero que lleva toda una vida conseguirlo: que con amor y dedicación se forjan familias con principios y valores.

También están sus padres, Alfonso Ferro y Yolanda Lozano. Él, a lo mejor sin proponérselo, le enseñó lo qué es la política, entre muchas otras cosas, porque siempre fue un respetado dirigente de su región. De hecho, llegó a ser diputado de la Asamblea del Tolima y alcalde del municipio de Carmen de Apicalá.

Ella, por su parte, le ha infundido el amor por la familia, que hay que tener visión para los negocios y que con las finanzas no se puede aventurar. Es decir, sin dejar de lado sus compromisos de madre y abuela, doña Yolanda es ante todo una empresaria por naturaleza.

Y, faltaba más, está igualmente su esposa, la abogada Patricia Alvira. Ella y él –según palabras del propio Ricardo Ferro–, recibieron hace cuatro años una bendición del Cielo llamada Valentina, que “es nuestra razón de ser” y por quien “nos levantamos a diario con la convicción de que tenemos que ser los mejores papás del mundo y que por ello, como adultos, estamos en la obligación de construirle un país mejor a nuestra hija y a todos los niños colombianos”.

Para Ricardo Ferro su familia ha sido la fuerza que lo impulsa siempre para seguir adelante y para vencer las dificultades cuando éstas han tocado la puerta.

 

 

Los inicios

Ricardo Ferro Lozano nació hace 44 años en la clínica Minerva de Ibagué. Es un apasionado por los deportes –especialmente del fútbol– y un enamorado de su departamento con una importante particularidad: siempre con vocación de servicio.

A los 18 años Ferro se enfrentó con una agradable realidad: fue elegido concejal de Carmen de Apicalá, fue destacado como el cabildante más joven de Colombia y un año después fue presidente del Concejo del mencionado municipio.

Terminada su gestión como concejal, Ferro se dedicó a estudiar derecho en la Universidad Sergio Arboleda de Bogotá y se graduó de abogado.

El urbanismo –otra de sus grandes pasiones–, le coqueteaba desde la academia, pero para entonces no contaba con el dinero suficiente para especializarse.

Entonces tuvo que trabajar un buen tiempo, desarrollar su emprendimiento y ahorrar lo suficiente para poder viajar fuera de Colombia a especializarse.

Se fue a España a hacer una maestría en la Universidad San Pablo CEU, donde elaboró una tesis sobre el urbanismo en Colombia.

Cuando estaba culminando sus estudios recibió una noticia que ratificaría el sentido que en ese momento le estaba dando a su vida: ganó la beca de la Fundación Carolina para realizar una maestría en Acción Política y Participación Ciudadana. En consecuencia, le tocó quedarse un año más en España. Ese conocimiento lo complementaría tiempo después con un diplomado sobre participación en plusvalía en el Instituto Lincoln en Cambridge, Massachussets, Estados Unidos.

 

El trabajo soñado

Cuando regresó a Colombia, trabajó como asesor y consultor en varias entidades públicas y privadas. Posteriormente se desempeñó como asesor en el Palacio de Nariño durante el gobierno del que él considera el político más importante e influyente de Colombia en el último siglo: el expresidente Álvaro Uribe. También fue secretario privado de Juan Lozano, entonces ministro de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial.  

Sin embargo, el mejor cargo para Ferro estaba por llegar: fue nombrado director Nacional de Desarrollo Territorial. Ese había sido el trabajo de sus sueños desde que estaba en España porque era completamente técnico y relacionado con lo que le apasionaba: el urbanismo.

Integró varias juntas y consejos directivos, entre ellos el Consejo Nacional de Monumentos, Invías, Cortolima y CRA. También estuvo encargado de los viceministerios de Agua Potable y Vivienda, y representó al Gobierno de Colombia en el IV Foro Mundial Urbano que se celebró en Nanjing, China, en 2008.

“Me siento orgulloso de toda la labor que desde lo nacional pude hacer por Ibagué, por el Tolima y por el país”, dice Ferro, quien además sostiene que “reconocimientos como la ‘Orden Combeima’, que me fue otorgada en 2009, me alientan y me dan fuerza para seguir trabajando por el bienestar de las comunidades”.

Luego de ser candidato a la Alcaldía de Ibagué, Ferro se dedicó a recorrer la ciudad y el departamento del Tolima. Su objetivo: hablar con las comunidades y escuchar sus necesidades.

Paralelamente empezó a hacer unos talleres de urbanismo en los barrios de la capital tolimense para empoderar a las comunidades en un tema fundamental: la planeación de los territorios.

 

Candidato a la Cámara

Hace un par de meses, el expresidente Álvaro Uribe le propuso ser cabeza de lista del Centro Democrático a la Cámara de Representantes por el Tolima.

Ferro quiere llegar a esa Corporación, con el apoyo de todos los tolimenses, para cumplir con la norma de oro de Uribe: “Trabajar, trabajar y trabajar”.

Su lema de campaña es “Ferro, corazón y firmeza por el Tolima”. Es decir, una combinación de palabras que hace énfasis en la forma de ser del uribismo en un departamento grande y uribista como el Tolima.

De acuerdo con Ferro, “el corazón es un gran aliado cuando va de la mano con la firmeza en las luchas contra la violencia, la corrupción y la ineficiencia. Solo con mano firme tiene sentido el corazón grande. Y esa es la propuesta del Centro Democrático”.

Ricardo Ferro tiene claro que en el congreso le hará la segunda a Uribe en todas sus acciones por hacer de Colombia un país mejor. Dice ser un convencido de la paz, pero de una paz sin arrodillamientos ni rendiciones porque “no podemos permitir que los que en otra época fueron el azote de Colombia, de la noche a la mañana se conviertan en los mandamases”.

Ahora su reto es llegar a la Cámara de Representantes para dialogar con la gente, exigir que el gobierno departamental tenga un desarrollo eficiente en pro de los productores agrícolas del Tolima, combatir la corrupción, propender por la seguridad y defender a las todas las víctimas.

 

Comentar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  1. Septiembre 29, 2017

    Jorge Eduardo Hernández Muñoz.

    Doctor : estamos atentos a sus informaciones ; nos gusta sus buenas intenciones y programas.

%d bloggers like this: